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Glaucoma pigmentario y síndrome de dispersión pigmentaria

Pigmentary Glaucoma

Conozca más sobre una forma de glaucoma que resulta de los gránulos de pigmento que se desprenden del iris (la parte coloreada del ojo) y obstruyen el sistema de drenaje del ojo, lo que produce una presión ocular alta y un daño posterior al nervio óptico.

¿Qué es el síndrome de dispersión pigmentaria?

El síndrome de dispersión pigmentaria (SDP) se diagnostica cuando se libera pigmento en el ojo que produce depósitos en las estructuras de la parte frontal del ojo. Estos depósitos de pigmento pueden obstruir el sistema de drenaje del ojo, lo que produce una presión ocular alta.

¿Qué es el glaucoma pigmentario?

El glaucoma pigmentario (GP) se diagnostica cuando el síndrome de dispersión pigmentaria da como resultado un daño al nervio óptico. Para los propósitos de este artículo, discutiremos el glaucoma pigmentario, pero por favor comprenda que algunos pacientes pueden tener dispersión pigmentaria pero aún no tener glaucoma.

Esta forma de glaucoma puede ser una enfermedad insidiosa sin síntomas, por lo que es especialmente preocupante que se diagnostique con mayor frecuencia en la tercera o cuarta década de la vida (mucho más joven que la forma más común de la enfermedad: glaucoma de ángulo abierto).

El glaucoma pigmentario tiende a ocurrir más en los hombres que en las mujeres, en pacientes con miopía y a una edad más temprana (entre los 20 a 40 años). Los antecedentes familiares a veces son positivos en el caso de glaucoma pigmentario, aunque ciertamente se puede tener la enfermedad sin antecedentes familiares.

Video sobre el síndrome de dispersión pigmentaria y el glaucoma:

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¿Qué causa el desprendimiento de pigmento ocular?

Se cree que, debido a la anatomía del ojo, existe cierto contacto entre el iris (la parte del ojo que forma la pupila) y el cristalino y sus estructuras asociadas, por lo que puede haber rozaduras o frotamiento durante las actividades normales como enfocar los ojos para leer.

También existe la posibilidad de que el ejercicio vigoroso pueda provocar un mayor desprendimiento de pigmento. Por lo tanto, se recomienda a algunos pacientes que tomen medicamentos para reducir la presión ocular antes de hacer ejercicio o que eviten el ejercicio por completo. Si tiene SDP y le preocupa esto, hable con su oftalmólogo antes de comenzar o detener cualquier programa de ejercicios.

El pigmento que se libera puede depositarse en varias estructuras en la parte frontal del ojo y finalmente puede obstruir el sistema de drenaje. El sistema de drenaje en algunas personas no tiene problemas para manejar este pigmento adicional y estos pacientes no desarrollan glaucoma. Sin embargo, los sistemas de drenaje de otras personas no pueden manejar esta "carga" adicional y la presión ocular se acumula, lo que finalmente conduce al desarrollo de glaucoma. Se estima que entre el 30 y el 35 por ciento de los pacientes con síndrome de dispersión pigmentaria desarrollan hipertensión ocular o glaucoma.

¿Cómo se diagnostica el glaucoma pigmentario?

Por lo general, muchos pacientes no presentan síntomas, especialmente al principio del proceso de la enfermedad. Cuando avanza el glaucoma pigmentario, el paciente puede notar dificultad con la visión lateral, tal como se experimentaría con el glaucoma de ángulo abierto. En raras ocasiones, los pacientes podrían quejarse de episodios esporádicos de halos de luz o visión borrosa. Para ser diagnosticado con glaucoma pigmentario, su oftalmólogo debe realizar un examen completo de sus ojos, incluido un examen de su ángulo de drenaje.

Los pacientes con síndrome de dispersión pigmentaria, o glaucoma pigmentario tienen más pigmento de lo habitual en el ángulo de drenaje. También pueden tener pigmento en el revestimiento interno de la córnea y adelgazamiento del iris desde donde se produce el roce del iris y se libera el pigmento. Adicionalmente se necesita un examen detallado de la parte posterior del ojo para evaluar si hay algún daño en el nervio óptico. Es posible que se le realicen imágenes del nervio óptico, así como pruebas formales del campo visual para detectar problemas de visión lateral.

Opciones de tratamiento

El tratamiento del glaucoma pigmentario implica reducir la presión ocular mediante el uso de medicamentos, láser o cirugía, que es similar a las opciones de tratamiento para el glaucoma de ángulo abierto.

Medicamento

Los medicamentos habituales que reducen la presión ocular para el glaucoma de ángulo abierto también se utilizan para el glaucoma pigmentario. Algunos interceden por el uso de un medicamento para el glaucoma más antiguo llamado pilocarpina porque a veces puede alterar la anatomía del ojo para que haya menos abrasión y dispersión de pigmentos. Sin embargo, la pilocarpina tiene muchos efectos secundarios, entre otros un mayor riesgo de desprendimiento de retina, para el cual los pacientes con miopía (común en pacientes con glaucoma pigmentario) de hecho, tienen un riesgo ligeramente mayor.

Tratamiento láser

Hay opiniones diferentes sobre la utilidad de un procedimiento con láser para hacer un pequeño orificio en el iris, que generalmente se usa para prevenir o tratar el glaucoma de ángulo cerrado. En el caso del glaucoma pigmentario, el propósito del orificio es ayudar a cambiar la anatomía del ojo para que haya menos rozaduras o frotamiento del iris y, por lo tanto, se produzca menos dispersión de pigmentos.

También se puede utilizar un tipo diferente de láser (trabeculoplastia láser) para mejorar el drenaje y reducir la presión, lo que puede ser muy eficaz en el glaucoma pigmentario debido al aumento de pigmento en el ángulo de drenaje. Por último, las opciones quirúrgicas como la trabeculectomía o la cirugía de derivación de conducto también se pueden utilizar para tratar formas más agresivas de glaucoma pigmentario.

Resumen

Dado que el glaucoma pigmentario puede no presentar síntomas y debido a que generalmente ocurre a una edad más temprana, esta forma de glaucoma a menudo no es diagnosticada. Sin embargo, si se identifica a tiempo y se trata adecuadamente, a los pacientes a menudo les va bien y la ceguera asociada a esta forma de glaucoma es relativamente rara. En algunos casos existe la posibilidad de una regresión de la dispersión pigmentaria con el correr del tiempo y, a veces, incluso se produce un retorno a las presiones oculares "normales". Como siempre, con cualquier tipo de glaucoma, los exámenes de seguimiento regulares con su oftalmólogo son fundamentales para la preservación de la vista.

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